Me llaman loco por no ver lo poco que dicen que me das.
Cuando toda tu vida gira en torno a algo o alguien, tu vida en sí deja de ser tuya, todos tus intereses pasan a un segundo plano cuando se trata de ese algo o alguien, es un apoyo tan grande, tan enorme, que se convierte en imprescindible, y claro, al estar en el centro de todo, no imaginas una vida sin ese eje, sin eso que lo condiciona todo. Aunque en realidad seguramente sería mejor que tu vida fuera de verdad tuya, que todo se condicionara por lo que tú quieres y no por lo que piensas que sería mejor para que no cambien las cosas, bueno, más bien para que no se jodan las cosas. Yo nunca he arriesgado nada, siempre he pensado que es mejor conservar esas pequeñas partes de la vida que te hacen feliz, aunque sea solo momentáneamente, a arriesgar todo para intentar que sean todavía mejores, porque normalmente nunca sale bien, y la poca felicidad que tenías en un principio desaparece y entonces sí que ya no queda nada. Podéis pensar que soy cobarde, porque en el fondo es la pura verdad. Todo es puro miedo. 

Y comprendí cuando a solas te abrace que mi vida ya era tuya, que a mi luna ya encontré.
Sinceramente, nunca he estado tan perdida, tan confusa, tan fuera de control, tan lejos de mí misma, nunca había sentido tan intensamente esta horrible sensación de no saber qué hacer con ni una sola cosa de las que me rodean y muchísimo menos contigo. Nunca había tenido esta incesante necesidad de huir, de salir corriendo a cualquier parte que no fuera este lugar, a cualquier sitio dónde todo sobrara, donde por una vez tuviera todas las cosas claras. Quiero aprender a ser capaz de aclarar todas estas putas dudas que me matan, porque puede que este confundiendo las cosas yo solita, o puede que me deje llevar demasiado y al final siempre acabo arrastrada por una corriente que soy incapaz de controlar, y de la que es físicamente imposible poder bajarse. 

No sé que somos, pero por favor no dejemos de serlo.
Lo sabes, lo sientes, duele. Lentamente te va destrozando, pero es el precio. Esas son las condiciones, esas son sus condiciones. Esto es lo que inevitablemente hay que aguantar, justo ese punto medio entre los dos polos opuestos, justo ese, con más idas que venidas, con miles de altibajos, con miles de errores. Ese, ese con muchas más noches buenas que malas, con sus más y sus menos. Eso que es imposible de explicar, pero que no cambiarías por nada en todo el mundo. 

A veces ni siquiera hace falta que las palabras sean reales para que surjan efecto. A veces no es necesario creer, pero si ser conscientes de que ni todo es tan blanco ni tan negro, ni todo tan falso ni todo tan cierto. Hay miles de personas ingenuas que se creen absolutamente todo lo que ciertos embaucadores cuentan, con el fin de pasar un rato divertido, y mañana si te he visto no me acuerdo. Yo sinceramente no me considero de esas personas, pero mi caso es todavía peor, sí, porque aún siendo consciente de la triste realidad y sin creerme ni la mitad de palabras que pronuncian esos labios, moriría por pasar ese rato contigo y todos los que pueda, siempre que tú quisieras. 

El problema es ese incesante sentimiento de rabia, al sentir que tienes que, de alguna forma, estar compitiendo siempre por conseguir esa cierta estabilidad emocional que ahora no tengo y que sin ninguna duda tú podrías darme. Esa duda que se me echa encima todas las noches y no me deja dormir. Creo que aunque te lo explicara no lo entenderías, pero en el fondo es sencillo, me haces falta tú, por mucho que me joda admitirlo. Y puede que nunca te lo diga, pero ahora ya lo tengo claro, si tú me dices ven lo dejo todo. 



Para ti, yo nunca seré esa persona que te llama todos los días, ni seré la que controle cada unos de tus movimientos, no seré la que empiece todas las conversaciones, tampoco seré un mensaje nada más despertarte ni seré un siempre ni un “te amo”, para ti no seré monotonía ni días largos. Solo seré lo que puedo ser. Para ti seré un abrazo cuando lo necesites, seré las lágrimas que brotan de tanto reír, seré las noches de fiesta y las mañanas de resaca, seré un oído cuando necesites hablar y una boca cuando solo te apetezca escuchar cualquier cosa que consiga evadirte, seré lo que te haga falta en cada momento, seré la que espere, la que se armara de paciencia para aguantar tus idas y venidas, seré una llamada esporádica a las tantas de la mañana, seré tu consejera y si tu quieres también amante, seré un intento de alegrarte los días, seré la que juegue siempre con tus normas, seré la que mire por ti y la que no puede verte mal. Contigo siempre seré lo que tú me dejes ser.
                                                                 Esque te cogía y te prometo que no te soltaba, nunca.
María.

 
Personas que sabes que no cambiarías por nada.


María
Oye tu cariño, que sonrías, 
que vale la pena ser feliz :)
Y recuerda que si tu no 
sonríes, yo tampoco puedo 
hacerlo.   María.

Nada es imposible.

Levántate, suspira, sonríe y sigue adelante. Si luchas por lo que quieres tarde o temprano lo conseguirás.
María.

Ojala no pasase todo tan rápido

¿Nunca habéis soñado con poder parar el tiempo?
Con pulsar un botón y que los segundos dejaran de pasar, con poder en ese momento detenerte y pensar, poder meditar tranquila, pensar sobre todo lo que tienes alrededor, lo que posees y lo que no, lo que quieres y lo que no, lo necesario y lo que te sobra, lo que quieres hacer con tu vida, quien quieres ser. Mirar a una persona y no dejar de mirarla, porque ami me ha pasado he soñado que podía parar el tiempo que me daba tiempo a reflexionar sobre todo, pero llegue a la conclusión de que esas mismas cosas que estaba pensando las tenía ya muy claras de antes. Lo que me gustaría realmente sería parar el tiempo, pero no para pensar, si no para aprovechar cada momento como realmente me gustaría, pensar que el reloj no sigue como siempre, que la hora se ha detenido, aunque solo fuera un rato,  y en ese momento con las cosas tan claras, y las personas más importantes, sería la más feliz, para siempre.

María


Explícales a ellos lo de amigos.


Empezó a nevar, salió a la calle, miró al cielo, hacia muchísimo tiempo que no se sentía tan pequeña, tan frágil, tan reducida. Empezó a recordar como consiguieron calentar aquella noche fría, y sin poder evitarlo comenzó a llorar de rabia, de frustración, de miedo, la última lágrima se hundió en el suelo blanco y volvió a casa. Mañana será otro día, mañana será mejor. 

Siempre me han gustado sus ojos, esos ojos que me lo decían todo sobre él. Siempre me ha gustado como poco a poco se iba acercando ami, y en cada milímetro me suplicaba más y más amor. Siempre he deseado un "te quiero" sincero de sus labios, esos labios que eran capaces de hacerme perder la cabeza y por un momento no saber pensar en nada más que no fuera él. Siempre ansiaba que sus labios se deslizaran por mi cuello como si siempre fuera la primera vez, como si no nos conociéramos de nada a la vez que lo sabíamos todo el uno del otro.
Siempre echaré de menos esas manos que sin remedio tenían el poder de poner todo mi mundo patas arriba y que tan protegida me hacían sentir.
Y esque en realidad siempre he vivido con el tonto consuelo de que algún día él se girará, me mirará, se acercará y sin decir absolutamente una palabra volverá a ejercer su poder de amor sobre mi.

 Elena.

Confusa confusión

¿Qué hay más confuso que la confusión?
Yo creo que esas ganas de estar en la arena frente al mar y correr, arrancando al sol. 


Elena.
En este mundo de gente tan dinstinta, de comportamientos tan bipolares, ¿Qué es más fácil, tenerlo todo cuadriculado o por el contrario regirse por impulsos?
Reflexionando esta pregunta durante horas y horas e intentando darme una respuesta convincente y desesperada he llegado a la conclusión que realmente ni yo misma me puedo responder a esta pregunta, que ni yo misma tengo una opinión fija sobre este tema y cómo yo millones de personas que lo único que quieren es justificar su conducta inclinandose más por una u otra opción.
Siempre se ha dicho que lo mejor es hacer lo que surja en el momento dejando actuar libremente a la expontaniedad, dejar la mente en blanco y saber disfrutar del momento sin prejuicios, sin preocupaciones.
Pero en realidad si lo tienes todo pensado, si tienes todo bajo control, en realidad ¿qué puede salir mal? 


Elena.


Fracaso. ¿Qué es el fracaso? Según la RAE podemos definir fracaso como "Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento". Para mí el fracaso es no conseguir aquello que nos proponemos desde un primer momento, que trabajamos duro para conseguirlo y que, pese a todo eso no lo conseguimos. Todo ese trabajo cae en saco roto, no sirve para nada.
Para mi fracasar es lo peor que te puede pasar en el mundo, y por ello, no hay cosa que peor me siente que que me llamen fracasada.


¿La ambición es buena? Pues bien, yo creo que si, es más, yo creo que es imprescindible para hacerte un hueco en una sociedad en la que que se avanza pisando a los demás y que si no eres tú el que pisa, serás el que acabará pisoteado. Busca lo mejor que hay en ti y explótalo. Porque si tú no buscas tu triunfo, nadie lo va a hacer por ti. Ahora bien, no hay que confundir la ambición con la avaricia, con el egoísmo, que nos puede llevar por el mal camino de la envidia. Envidia a todas aquellas personas que sean mejor que nosotros, que tengan más y mejor que nosotros.
Entonces, para mí el quid está en buscar el punto medio, ser ambicioso pero no egoísta, buscar lo mejor para ti pero sin caer en el error de envidiar lo que quieres y no tienes en aquellos que si que lo tienen.


Creo que mi gran fallo es el no darme por vencida, el de aguantar el pie de un cañón que esta apunto de erupción. Intento huir, correr, alejarme de a lo que masoquistamente estoy atada, pero es imposible, no puedo, es como algo superior que te impide desatarte, te da insomnio, temblores y nerviosismo intensivo, pero da igual, porque cualquier cosa que te pueda pasar pierde importancia al verle. Es una bonita forma de autodestrucción.


Correr. Solo quería correr, escapar de todo, huir no se de que ni de quien, pero tenía que hacerlo, tenía que irme. Tengo que evadirme, dejar de pensar, dejar de temblar, dejar de buscarte, de esperarte. Tengo que cambiar, dar un giro en mi mente de ciento ochenta grados, por lo menos, tengo que dejar de intentar cambiar las cosas que ya llevan así demasiado tiempo. 

Ella va sola caminando por la vida, convencida de que es una pieza deformada por no encajar en ningún rompecabezas. Princesa de la noche, esclava de los días. Le basta con una mirada que encienda la chispa de su deseo para querer como si no hubiera mañana, 'diva' de muchos, pero 'musa' de ninguno. El desliz del infiel, la alternativa del despechado, un nombre en la lista del rompecorazones. Miles de noches, sentimientos inventados, ilusiones pasajeras, un puñado de historias, y ninguna al mismo tiempo, mataría por nadie, pero moriría por demasiados.



When I'm thinking abaut you, I always smile. It's something that I cant stop, as spontaneous as breathe.
Only I have to think that if I must fell that way or I would forget you and continue with my (quiet and boring) life.

'Cause you're the reason of my happiness.


 

Te quiero. Una forma fácil de aceptar los problemas, la negación.



Tenemos algo que nos hace siempre pensar en las cosas malas. Estamos constantemente contando nuestras desgracias. Una forma de autocompacedernos a nosotros mismos. Ese victimismo tan humano que nos impide disfrutar y dejar de ver con claridad cosas que realmente son importantes. Que bien, que todos tenemos problemas, pero ¿hasta qué punto son importantes esos problemas?
Debemos aprender a dejar de lado esas cosas malas, dejar de decirnos a nosotros mismos lo desgraciados que somos, ponernos de pie y comerse el mundo.


Subir el volumen, cantar como una loca, y olvidarte por un momento del mundo entero. Todo lo que existe eres tú, la música y esa letra con la que tanto te idenficas en esos momentos.

Luego empezaré a coser "te quieros" en un papel, y a barrer el querer con los pelos de un pincel.


Ese "alguien" que día a día está ahí pase lo que pase, que simplemente con un "hola, ¿qué tal estás?" sabes que sí que hay alguien que se acuerda de que existes, que hablando de tonterías hace que te olvides de tus problemillas, que si, que al fin y al cabo son idioteces que piensas que tienen alguna importancia. Esa persona que conforme más la conoces, mejor persona te das cuenta que es, que empiezas a conocer todas sus cosas buenas, también algunas malas, pero que claro, no tienen ningún tipo de importancia en comparación con las buenas.
Te das cuenta que es necesaria en tu vida, que empezó siendo una amistad sin importancia y se ha terminado convirtiendo en algo grande; entiendes que esa persona, su forma de ser y tu amistad con ella forman ya parte de tí, y que estarán contigo siempre, cambie lo que cambie.


Tú, eres ese alguién para mí, así que muchas gracias.



Subió el volumen de la música. Tenía el maquillaje corrido, y el tirante de la camiseta caído. Un vaso de vodka en la mano, y a cada trago lo comprendía menos todo. El vodka iba desapareciendo al igual que se desvanecían su felicidad y entusiasmo. Pensó que sería diferente pero... de nuevo se equivocó, y eso le dolía. Se sentía vacía, aquella noche estaba completamente sola... recordó los momentos en los que estaba sonriendo y su mirada se nublo por las lagrimas, al igual que sus sentimientos, que acabaron ahogados en ese mar de alcohol y lagrimas de mala calidad. Acabó bailando, perdida entre la gente, gritando y enfurecida, como si le fuese la vida en ello, intentando recordar cómo había llegado a ese punto en el que ni ella misma se reconocía, solo quería que todo fuera como siempre, porque esto, sin darse cuenta, la iba matando poco a poco. 


Lo que me atraía no era la belleza externa cuantificable e impersonal, sino algo más absoluto que se hallaba en el interior. De la misma manera que hay quien ama secretamente los diluvios, los terremotos y los apagones, yo prefería ese algo. A ese algo voy a llamarlo aquí “magnetismo”. Una fuerza que te atrae y te absorbe, te guste o no te guste, quieras o no.


Una más, una de tantas, el segundo plato, bueno, más bien el décimo o por ahí, nada especial, nada diferente, solo un posible número más en una lista infinita. Algunas veces las cosas no salen como querríamos y aunque desde un principio sabemos dónde no estamos metiendo, para mí es imposible no caer. Lo peor de todo es que yo sí que dejaría todo, todas las demás opciones, personas, platos, todo, absolutamente todo. Cuestión de prioridades.

Siempre estarás el primero en mi lista, siempre. 
 




Que a tí pequeño no te quiero solo para un rato, que te quiero para siempre. María.
Me considero una persona, fuerte y a la vez débil, nunca me han dolido los comentarios de las personas que juzgan sin conocer, tampoco de las que solo pretender joderte un ratillo sin ni siquiera saber de lo que hablan, no me gusta enterarme de cosas que no sabía que habia echo, jamás me tomo a mal los comentarios de las personas que me conocen o me quieren, de ellos aprendo, digo las cosas como las pienso, intento expresarme lo mejor que puedo, odio a la gente mentirosa y a la que va de amiga y te critica a las espaldas,  no soy de esas personas que se callan la boca o simplemente dicen lo que el otro quiere escuchar, por el simple echo de que no me gusta que ami me lo hagan, a veces estoy ciega, y cuando me doy la ostia me doy cuenta de todo, hago las cosas como las siento, le doy mil vueltas a todo, soy vergonzosa, llorica, solo las personas que me conocen saben como hacerme daño, un simple comentario me saca una sonrisa, puedo pasar horas sonriendo cuando estoy con la persona que me hace feliz, quiero a mis amigos, desprecio a la gente falsa y mentirosa, soy sincera, no se cruzar los ojos, aprendo de los errores, me encantaría poder volar y ver el mundo desde otro punto de vista, intento hacer felices a las personas que tengo a mi alrededor, tengo las cosas claras y soy de ideas fijas, tengo mil defectos, soy una cabezona, y me cuesta muchisimo cambiar mi idea de pensar, me gusta ser como soy y que me quieren sin tener que parecerme a nadie, oido ver a las personas importantes para mí llorar o derrumbarse, soy de esas que me pongo en el lugar de la otra persona para lograr entenderla y ayudarle, estoy enamorada de mi chico y no voy a soltarlo, tengo unas amigas grandísimas, soy muy feliz, y ójala mi vida no cambiase, así tal y como esta ahora, la veo perfecta. Intento no fallarles aunque no siempre lo consigo, pido perdón cuando debo hacerlo, he aprendido a valorar las cosas, trato de no llorar como no hace ningun bien, soy sensible, me he dado varias ostias, pero me han ayudado a levantarme y al final es lo que cuenta, saber cuales son las personas a las que de verdad les importas y hacerles saber que para lo que necesiten aqui estas, se que no tengo 30 amigos, pero tampoco los necesito, con los que tengo me sirve, no necesito mas, esas personas que saben que son muy importantes para mí, deciros que gracias por todo, y que os quiero.  María.

Utopía




Cuando quieres a alguien, quieres sentirte querido, si te esfuerzas por algo quieres que te lo reconozcan, cuando ayudamos, queremos que algún día hagan lo mismo con nosotros, por mucho que intentemos ser o mejor, parecer desinteresados esta en nuestra naturaleza, buscar las consecuencias, lo beneficios de cada acto de cada movimiento, todo el mundo busca su propio interés como salir beneficiado, si no ahora, a la larga, quizás soy yo, quizás es la impresión que a mí me da, ojala, ojala no esté en lo cierto y este no sea un mundo movido por los interés por la deshumanización, por el dinero, ojala  todos dejásemos  de centrarnos en nuestro ombligo, dejásemos de esperar algo a cambio por cada movimiento.  El mundo seria de verdad un buen lugar para vivir, por el momento esto solo es una utopía, fruto de una mente inocente y soñadora.
esther

Por una vez desde hace muchísimo tiempo, empiezo a tener las cosas claras, empiezo a ver con claridad, ahora entiendo muchas cosas que antes no, ahora empiezo a ver de verdad quien sí y quien no merece la pena, ahora estoy empezando a sacar conclusiones, teorías acerca de lo que vengo haciendo con mi vida los últimos meses, ahora empiezo a ver todas las cosas tal y como son, ahora se a quien conviene no acercarse, ahora sé que las personas mienten y hacen lo que les da la real gana, que juegan como quieren con tus sentimientos, ahora sé que lo que quiero no es lo que me conviene, pero también sé que eso ya me da igual, lo apostare todo aunque me quede sin nada.

Les costaba ponerse de acuerdo. De hecho, rara vez estaban de acuerdo. Discutían todo el tiempo y se desafiaban todos los días. Pero a pesar de sus diferencias tenían algo importante en común: Estaban locos el uno por el otro.

Me gustaría quedarme así, parar el tiempo, que nada valla ni a mejor ni a peor, porque así está bien, no quiero que pase algo que salga de los límites ni para bien ni para mal, porque eso lo desordenaría todo dentro de lo que ya es un caos. Ojala la vida entera fuera así sin más ni menos, porque si algo falla no me lo perdonaría nunca y sería más difícil que un invierno sin mantas.

Te lo aseguro, eres de lo mejor lo superior, lo de más arriba, con todos tus defectos y tus virtudes. Y como ya te dije, por estar arriba me resultas inalcanzable, déjame comprenderte, déjame quererte, hablarte, déjame ser, aunque solo sea una parte muy pequeñita… 

Recorrer los escasos cinco centímetros que, como en otras noches quedan de distancia entre nosotros. Aproximar las respiraciones y quitar las barreras, reducir complejos y escusas baratas. Saciar las ganas que se vienen arrastrando ya desde hace un tiempo. Fumarnos los labios, calada a calada, despacio, sin perder ni un solo detalle del momento. Bebernos la noche infinita, para que se haga eterna. Agarrarnos a las cuerdas vocales y no soltarnos hasta que amanezca.

Cuando tenía cinco años, mi madre siempre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Un día, en la escuela, un profesor me preguntó que quería ser de mayor.
Yo le respondí "feliz". 
El me contestó que yo no había entendido la pregunta, entonces yo le dije que él no había entendido la vida. (John Lennon)

María.
Vuelven los viejos fantasmas. Con otra aparencia, otras formas, pero indudablemente son ellos. Tengo miedo, miedo de que me vuelva a pasar lo mismo, de esos momentos de sufrimiento que ya creía olvidados. Creo que aún los puedo espantar, pero, sin embargo, no sé si seré capaz de hacerlo.

Grande, muy grande, las pequeñas cosas siempre son las más grandes, las más importantes, como una de esas miradas intensas que hablan por si solas, como un sábado por la noche, como un abrazo, como una sonrisa, como tu sonrisa, como un guiño, como un día de lluvia encerrada en casa, como una noche de desfase total, como una conversación contigo, como un día caluroso tirada en la piscina, como los silencios que no se hacen incómodos, como las largas tardes hablando con ellas, como escuchar un ‘te quiero’.
Como tú, pequeño.

Sé que el amor es bonito, que la vida es corta, y que la  felicidad es la meta, sé que tengo que ser lo que quiera ser, sé que mi vida la construyo yo, pero que es lo que pasa cuando no sabes lo que quieres ser, que pasa si no quiero ser feliz todo el tiempo, que mas da si me gusta ver como pasa el tiempo sin aprovechar cada minuto, y como narices voy a construir una vida yo sola si ni siquiera puedo dormir sin haberte pensado al menos 100 veces. Que les pasa a las personas que no lo tienen claro, a las que prefieren pensárselo antes de saltar al vacío. Qué hacer cuando solo tú tienes la respuesta a una pregunta que no sabes contestar.

Esther