Y comprendí cuando a solas te abrace que mi vida
ya era tuya, que a mi luna ya encontré.
Sinceramente,
nunca he estado tan perdida, tan confusa, tan fuera de control, tan lejos de mí
misma, nunca había sentido tan intensamente esta horrible sensación de no saber
qué hacer con ni una sola cosa de las que me rodean y muchísimo menos contigo. Nunca
había tenido esta incesante necesidad de huir, de salir corriendo a cualquier
parte que no fuera este lugar, a cualquier sitio dónde todo sobrara, donde por
una vez tuviera todas las cosas claras. Quiero aprender a ser capaz de aclarar
todas estas putas dudas que me matan, porque puede que este confundiendo las
cosas yo solita, o puede que me deje llevar demasiado y al final siempre acabo
arrastrada por una corriente que soy incapaz de controlar, y de la que es
físicamente imposible poder bajarse.


0 comentarios: