El problema es ese incesante sentimiento de rabia, al sentir que tienes que, de alguna forma, estar compitiendo siempre por conseguir esa cierta estabilidad emocional que ahora no tengo y que sin ninguna duda tú podrías darme. Esa duda que se me echa encima todas las noches y no me deja dormir. Creo que aunque te lo explicara no lo entenderías, pero en el fondo es sencillo, me haces falta tú, por mucho que me joda admitirlo. Y puede que nunca te lo diga, pero ahora ya lo tengo claro, si tú me dices ven lo dejo todo. 


0 comentarios:

Publicar un comentario