Me llaman loco por no ver lo poco que dicen que me das.
Cuando toda tu vida gira en torno a algo o alguien, tu vida en sí deja de ser tuya, todos tus intereses pasan a un segundo plano cuando se trata de ese algo o alguien, es un apoyo tan grande, tan enorme, que se convierte en imprescindible, y claro, al estar en el centro de todo, no imaginas una vida sin ese eje, sin eso que lo condiciona todo. Aunque en realidad seguramente sería mejor que tu vida fuera de verdad tuya, que todo se condicionara por lo que tú quieres y no por lo que piensas que sería mejor para que no cambien las cosas, bueno, más bien para que no se jodan las cosas. Yo nunca he arriesgado nada, siempre he pensado que es mejor conservar esas pequeñas partes de la vida que te hacen feliz, aunque sea solo momentáneamente, a arriesgar todo para intentar que sean todavía mejores, porque normalmente nunca sale bien, y la poca felicidad que tenías en un principio desaparece y entonces sí que ya no queda nada. Podéis pensar que soy cobarde, porque en el fondo es la pura verdad. Todo es puro miedo. 

0 comentarios:

Publicar un comentario