Explícales a ellos lo de amigos.


Empezó a nevar, salió a la calle, miró al cielo, hacia muchísimo tiempo que no se sentía tan pequeña, tan frágil, tan reducida. Empezó a recordar como consiguieron calentar aquella noche fría, y sin poder evitarlo comenzó a llorar de rabia, de frustración, de miedo, la última lágrima se hundió en el suelo blanco y volvió a casa. Mañana será otro día, mañana será mejor. 

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