Una más, una de tantas, el segundo plato, bueno, más bien el décimo o por ahí, nada especial, nada diferente, solo un posible número más en una lista infinita. Algunas veces las cosas no salen como querríamos y aunque desde un principio sabemos dónde no estamos metiendo, para mí es imposible no caer. Lo peor de todo es que yo sí que dejaría todo, todas las demás opciones, personas, platos, todo, absolutamente todo. Cuestión de prioridades.

Siempre estarás el primero en mi lista, siempre. 
 

0 comentarios:

Publicar un comentario