Creo que mi gran fallo es el no darme por vencida, el de aguantar el pie de un cañón que esta apunto de erupción. Intento huir, correr, alejarme de a lo que masoquistamente estoy atada, pero es imposible, no puedo, es como algo superior que te impide desatarte, te da insomnio, temblores y nerviosismo intensivo, pero da igual, porque cualquier cosa que te pueda pasar pierde importancia al verle. Es una bonita forma de autodestrucción.

0 comentarios:

Publicar un comentario