IGNORANTE DE LA VIDA.

Un hombre muy sabio se invento un día aquel refrán que ahora todos utilizamos de "ojos que no ven, corazón que no siente". Pues bien, yo creo que ese hombre/mujer (no hay que discriminar a las mujeres) tenía más razón que un santo, pues ¿qué es mejor, conocer la verdad de todo y sufrir o ser totalmente ignorante y feliz? Yo, a pesar de pecar de ignorante prefiero no saber nada, prefiero vivir feliz en mi burbuja de mundos perfectos, porque en el momento en el que me enteró un poco, aunque solo sea un poco, de la realidad, mi mundo se desmorona y yo con él.

0 comentarios:

Publicar un comentario