Al triste, no le preguntes la historia de su desgracia...
Sino dile que en ti, tiene un amigo.
Al que llora, no le preguntes el origen de su llanto...
Sino dile que tú tienes un hombro, un pañuelo, una sonrisa.
Al que anda tambaleante por la vida no le analices por qué no ha llegado nunca a ninguna parte... Mejor dile que tú tienes una luz, un consejo, y un bastón por si llegara a necesitarlos.
Al que se resiste a seguir, y se siente vencido, no le andes por las normas, las deducciones y los raciocinios... Mejor dale la mano, y dile: "¡Voy contigo!"
Sino dile que en ti, tiene un amigo.
Al que llora, no le preguntes el origen de su llanto...
Sino dile que tú tienes un hombro, un pañuelo, una sonrisa.
Al que anda tambaleante por la vida no le analices por qué no ha llegado nunca a ninguna parte... Mejor dile que tú tienes una luz, un consejo, y un bastón por si llegara a necesitarlos.
Al que se resiste a seguir, y se siente vencido, no le andes por las normas, las deducciones y los raciocinios... Mejor dale la mano, y dile: "¡Voy contigo!"
No le preguntes a cada uno su necesidad...
Mejor demuéstrales que siempre hay un sueño más asombroso que su mala suerte.
Mejor demuéstrales que siempre hay un sueño más asombroso que su mala suerte.
MeeR.

0 comentarios: