UNPASO.

Siempre se ha dicho que del amor al odio hay un solo paso. Una persona a la que creías odiar a muerte, que te caía muy mal, que sentías que no tenías nada en común con ella y que solo le veías los defectos (y multiplicados por 1000) te das cuenta de que en realidad la quieres, que es genial y que la necesitas a tu lado. Se convierte en una persona fundamental para ti. Otra que, por el contrario creías que la querías (todo mentira, una ilusión) te das cuenta lo gilipollas que es y las pocas ganas que tienes de acercarte a el, porque chico, cada cosa que hace bien, hace 348 mal. Entonces que, ¿nos fiamos de nuestros sentimientos a la hora de valorar a una persona?¿le damos una segunda oportunidad? O simplemente intentamos conocer mejor a las personas antes de juzgarlas.


Patricia.

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