Nada es tan fácil, ni tan difícil a como parece.


Ya me he dado por vencida, ya me he dado cuenta por fin de que no hay vuelta atrás, de que no va a pasar. Ya me he dado cuenta de lo estúpida que soy. Ya puedo confirmar eso de que lo último que se pierde es la esperanza, porque aunque creas que ya no tienes ninguna, siempre quedará una pequeña espinita clavada. Una espinita que no sale tan fácilmente a como yo pensaba. 

0 comentarios:

Publicar un comentario