Sin frenos.


Es impresionante el ritmo de la vida, va a toda ostia sin frenos ni medidas, es capaz de desmoronar todo por completo, en cuestión de segundos. Un día podemos estar en lo más alto y al día siguiente estar a ras del suelo, las consecuencias de este ritmo acelerado. No podemos predecir nunca lo que nos va a pasar, quizás es mejor, sería demasiado aburrido si cada vez que nos fuera a pasar algo, alguien nos avisara. Las personas cambian, TODAS…lo mejor es ir desengañándose lo antes posible. 

0 comentarios:

Publicar un comentario