Decías que sería para siempre, que nunca habría otra, que sólo existía yo, MENTIROSO.
pero lo peor es que yo me lo creí, que pensé que tendrías razón, que siempre podría contar contigo, que siempre te tendría para lo que necesitará, que siempre estarían ahí tus besos, tus abrazos, tus te quiero que me susurrabas al oído, tu olor, tus ojos, TÚ.
Pero como he podido estar tan equivocada, como he podido fallar tan por completo, COMO TE HE PODIDO QUERER.
Abrir los ojos, nada suele ser lo que parece.


Elena.

0 comentarios:

Publicar un comentario