La lógica me dijo que no volviera a aquel lugar que me hizo llorar, y eso hice, no volver, sobreviví sin hacerlo, seguí respirando.
Pero un día, esa lógica se equivocó, la marea trajo una vela con la que navegar.. y alli estuve, de vuelta hablando con él,,
volví a perderle, otra vez.
Y ahora, estoy triste por no tenerlo, pero me alegro de que estuviera en aquel lugar, otra vez conmigo.
Y ahora ya sé lo que tengo que hacer, seguir respirando, ya que mañana será un nuevo día, y...quien sabe lo que traerá la marea..
MeeR.

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