Odio tener que enfrentarme a los problemas. Me siento muy insegura, muy sola. Tengo miedo al rechazo. Rechazo, que, por otra parte,  ya sé que está ahí. Está desde hace tiempo, mucho antes de que yo me diera cuenta. En realidad el objetivo no sé si es la diversión o simplemente hacerme daño. No lo comprendo. Sólo sé que no me quiero enfrentar a ello. Me gustaría ser invisible, que nadie me pudiera ver, ni oír. Simplemente ver la vida desde fuera, sin tener que tomar decisiones y enfrentarme a ella. No soy capaz de hacerlo. Así es.

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