Las mismas palabras retumban una y otra vez en mi cabeza, haciendo eco, entrando tan fuerte e intensamente que duelen. Duele pensar que son la cruda verdad y que hay que afrontarlas sea como sea, duele pensar que no habrá más veces, no más oportunidades, no más noches. Duele pensar que claramente ni si quiera te importa lo más mínimo y que desafortunadamente a mí sí. Las oportunidades marcan nuestra vida, incluso las que dejamos pasar.

0 comentarios:

Publicar un comentario