Dejar que las cosas sucedan. No intentar forzar los momentos, dejar fluir. Cuando crees que no puedes más pasa algo que te enseña que realmente las cosas pueden ir mucho peor, que estás en un momento bueno, que sólo tienes que aceptar las cosas tal y como vienen y no preocuparte por las que van a venir o las que ya vinieron.
Que si las cosas tienen que salir mal, saldrán por mucho que tú te empeñes en lo contrario.
Autoaceptación. Aceptación de los demás. Esas son las claves para que todo lo que antes parecía un mundo, algo imposible se convierta en algo factible.

0 comentarios:

Publicar un comentario