Por una vez desde hace muchísimo tiempo, empiezo a tener las cosas claras, empiezo a ver con claridad, ahora entiendo muchas cosas que antes no, ahora empiezo a ver de verdad quien sí y quien no merece la pena, ahora estoy empezando a sacar conclusiones, teorías acerca de lo que vengo haciendo con mi vida los últimos meses, ahora empiezo a ver todas las cosas tal y como son, ahora se a quien conviene no acercarse, ahora sé que las personas mienten y hacen lo que les da la real gana, que juegan como quieren con tus sentimientos, ahora sé que lo que quiero no es lo que me conviene, pero también sé que eso ya me da igual, lo apostare todo aunque me quede sin nada.

Les costaba ponerse de acuerdo. De hecho, rara vez estaban de acuerdo. Discutían todo el tiempo y se desafiaban todos los días. Pero a pesar de sus diferencias tenían algo importante en común: Estaban locos el uno por el otro.

Me gustaría quedarme así, parar el tiempo, que nada valla ni a mejor ni a peor, porque así está bien, no quiero que pase algo que salga de los límites ni para bien ni para mal, porque eso lo desordenaría todo dentro de lo que ya es un caos. Ojala la vida entera fuera así sin más ni menos, porque si algo falla no me lo perdonaría nunca y sería más difícil que un invierno sin mantas.

Te lo aseguro, eres de lo mejor lo superior, lo de más arriba, con todos tus defectos y tus virtudes. Y como ya te dije, por estar arriba me resultas inalcanzable, déjame comprenderte, déjame quererte, hablarte, déjame ser, aunque solo sea una parte muy pequeñita… 

Recorrer los escasos cinco centímetros que, como en otras noches quedan de distancia entre nosotros. Aproximar las respiraciones y quitar las barreras, reducir complejos y escusas baratas. Saciar las ganas que se vienen arrastrando ya desde hace un tiempo. Fumarnos los labios, calada a calada, despacio, sin perder ni un solo detalle del momento. Bebernos la noche infinita, para que se haga eterna. Agarrarnos a las cuerdas vocales y no soltarnos hasta que amanezca.

Cuando tenía cinco años, mi madre siempre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Un día, en la escuela, un profesor me preguntó que quería ser de mayor.
Yo le respondí "feliz". 
El me contestó que yo no había entendido la pregunta, entonces yo le dije que él no había entendido la vida. (John Lennon)

María.
Vuelven los viejos fantasmas. Con otra aparencia, otras formas, pero indudablemente son ellos. Tengo miedo, miedo de que me vuelva a pasar lo mismo, de esos momentos de sufrimiento que ya creía olvidados. Creo que aún los puedo espantar, pero, sin embargo, no sé si seré capaz de hacerlo.

Grande, muy grande, las pequeñas cosas siempre son las más grandes, las más importantes, como una de esas miradas intensas que hablan por si solas, como un sábado por la noche, como un abrazo, como una sonrisa, como tu sonrisa, como un guiño, como un día de lluvia encerrada en casa, como una noche de desfase total, como una conversación contigo, como un día caluroso tirada en la piscina, como los silencios que no se hacen incómodos, como las largas tardes hablando con ellas, como escuchar un ‘te quiero’.
Como tú, pequeño.

Sé que el amor es bonito, que la vida es corta, y que la  felicidad es la meta, sé que tengo que ser lo que quiera ser, sé que mi vida la construyo yo, pero que es lo que pasa cuando no sabes lo que quieres ser, que pasa si no quiero ser feliz todo el tiempo, que mas da si me gusta ver como pasa el tiempo sin aprovechar cada minuto, y como narices voy a construir una vida yo sola si ni siquiera puedo dormir sin haberte pensado al menos 100 veces. Que les pasa a las personas que no lo tienen claro, a las que prefieren pensárselo antes de saltar al vacío. Qué hacer cuando solo tú tienes la respuesta a una pregunta que no sabes contestar.

Esther

NUBE.

La única forma de salir a la superficie es llegando al fondo y cogiendo impulso. Eso es así. Tienes que sentirte mal, muy mal, pensar que las cosas no pueden mejorar de ninguna manera, darlo todo por perdido, cuando de repente ocurre algo que te impulsa a gran velocidad a la superficie. Un momento, una idea, una persona, no importa el qué, el hecho es que has conseguido salir a flote y le has ganado otra batalla a vida.
No nos van a salir siempre las cosas bien, habrá un momento en el que caigamos en el abismo, en el que sintamos que no podamos más. Pero, os aseguro, que siempre habrá otros momentos en los que creamos que nos vamos a comer el mundo, en el que estemos como en una nube. 

Y esque no se explicarlo, no se como pudo crecer todo tan rápido, como ha pasado el tiempo, ni siquiera me he dado cuenta y pensandolo..ya son días eeh? todos esos momentos a tu lado, todas esas sonrisas, las miles y miles que me sacas al día, saber en que momento debes hablar y en cual es mejor dejar de hacerlo, en cual debes besarme y no dejarme hablar y en que justo momento necesito un abrazo fuerte fuerte fuerte de esos que me cortan la respiracion, sabes lo que me gusta y tambien lo que odio, sabes como sacar lo mejor de mí, como conseguir que me "enfade.." y como que llore de la risa, sabes hacerme la más feliz de todas, llorar de felicidad y gritar de alegria, siento lo que jamas habia sentido, y quiero que esto no cambie nunca, que continue asi para siempre, porque te quiero que no sabes cuanto, 
y sigo acordandome de aquel dia cuando me dijiste que si de verdad queria algo lo agarrara fuerte, que luchara con todas mis fuerzas y no lo perdería nunca y eso es exactamente lo que hago contigo a cada día que pasa :)
María.

Sentir en vez de fingir



Sentir en vez de fingir, abrir en vez de cerrar, soñar en vez de llorar, querer en vez de engañar.
Ser una persona autentica en este mundo es complicado y más aun es encontrarla, porque aunque cada uno de puertas para dentro piensa, siente, ama, de una forma autentica luego hay que guardar las apariencias, adoctrinarnos en lo que la sociedad aceptar y aunque en cierto modo todos deseamos poder mostrar nuestro pequeño mundo interior, no dudamos en juzgar al resto si se salen lo más mínimo de lo “normal” y es que aun no hemos aceptado que este término por el que todos no definimos no existe, que es fruto de una sociedad basada en los prejuicios y en la apariencia física, fruto de una sociedad que se quedo a las puertas de un mundo desconocido y precisamente este miedo a lo desconocido la induce a tachar al resto de diferentes y por lo tanto excluidos de un grupo que por otra parte no podía ser más heterogéneo y “diferente”. 
Esther

La única forma de que no te rompan el corazón, es fingir que no tienes uno…

Sé que siento demasiado, siento demasiadas cosas y todo es como si explotara dentro de mí creando vacíos que no vuelven a llenarse. Y es que creo que hay algo que va mal en mi, algo que explique porque paso los días como si quisiera vomitar, el porqué de esas tristes notas de piano que tengo por banda sonora de mi vida. Siento que voy más despacio y todo se vuelve más difícil de explicar, siento como si viera todo lo que sucede a mí alrededor, pero yo no estoy y solo puedo...sentirlo.

Las mismas palabras retumban una y otra vez en mi cabeza, haciendo eco, entrando tan fuerte e intensamente que duelen. Duele pensar que son la cruda verdad y que hay que afrontarlas sea como sea, duele pensar que no habrá más veces, no más oportunidades, no más noches. Duele pensar que claramente ni si quiera te importa lo más mínimo y que desafortunadamente a mí sí. Las oportunidades marcan nuestra vida, incluso las que dejamos pasar.

No quiero tirar de recuerdos para seguir sonriendo, o tener que escuchar insistentemente esas tres o cuatro canciones que me recuerdan a ti. No quiero volver a sentir eso dentro de mí sino estoy segura de que esta vez no me daré contra el suelo, no quiero regalar sonrisas o malos gestos a las personas que menos se los merecen. No quiero cerrar los ojos y recordarte, o verme ahí contigo, sentada en un rincón de no importa qué sitio o qué día, no quiero necesitar tu olor para poner un pie sobre la tierra, simplemente no quiero volver a caer en ese agujero, en ese hueco en el que una vez que te dejas llevar resulta prácticamente imposible salir por tus propios medios, simplemente no quiero necesitar tenerte.
“Una mujer inteligente besa, pero no ama; escucha, pero no cree, y se va antes de que la dejen.” - Marilyn Monroe


Por un lado quiero olvidarlo pero por otro sé que es la única persona en todo el universo que podría hacerme feliz.
Cero sentimientos, así, como menos duele, como menos importa. Así como me gustaría verte. No quiero verte y sonreír automáticamente, no quiero buscar tu mirada entre la gente, no quiero que vuelvas a hacerme reír, no quiero que me hables, no quiero que me mires, no quiero que te acerques a menos de un metro de mí, no quiero escucharte, no quiero que sepas lo indispensable que eres para mí, no quiero que seas tan indispensable, no quiero reconocer tu olor a metros de distancia y saber que estás, no quiero ponerme nerviosa todos los putos días por saber que voy a verte, no quiero sentir nada, necesito que me ayudes a olvidarte, deja de ser tan así, tan como tú.                                                                          
Por favor.
Dejar que las cosas sucedan. No intentar forzar los momentos, dejar fluir. Cuando crees que no puedes más pasa algo que te enseña que realmente las cosas pueden ir mucho peor, que estás en un momento bueno, que sólo tienes que aceptar las cosas tal y como vienen y no preocuparte por las que van a venir o las que ya vinieron.
Que si las cosas tienen que salir mal, saldrán por mucho que tú te empeñes en lo contrario.
Autoaceptación. Aceptación de los demás. Esas son las claves para que todo lo que antes parecía un mundo, algo imposible se convierta en algo factible.
¿Pensáis que la vida tiene sentido?

Para la mayoría de gente es una buena pregunta..personalmente pienso que lo mas importante no es el echo de vivir si no la forma en que cada persona decide vivirla, porque es cierto que hay digas que no tienes ni la fuerza ni las ganas suficientes para levantarte de la cama pisando fuerte y dispuesta a comerte el mundo, pero de todo tiene que haber..y cada persona decide como vivir su vida, yo decidi disfrutar de cada momento como si fuera el último y pienso que no pude tomar mejor decisión, porque ¿de que sirve preguntarte que pasará en el futuro?, ¿de que sirve pensar en lo que un día paso?..nada de eso me gusta, prefiero centrarme en lo que ahora tengo, ser feliz y valorar todas y cada una de las cosas que pasan a cada momento, querer a los que me quieren y simplemente ignoran a todos aquellos que intentan hacer daño, porque es cierto que hay momentos dificiles pero ¿sin ellos?¿sin equivocarnos?¿sin caernos?,
¿como ibamos a levantarnos, a aprender de los errores, a valorar los detalles? sin obstaculos de por medio no seríamos capaces de valorar la oportunidad que tenemos de vivir la vida a nuestra manera, estoy segura.

Soy feliz porque encontré la felicidad, porque para ser feliz no necesito más que recibir un poquito de lo que doy, y para seguir siendolo de por vida simplemente necesitaré conservar a todas y cada una de las personas que en estos momentos forman parte de mi vida.

María.


Odio tener que enfrentarme a los problemas. Me siento muy insegura, muy sola. Tengo miedo al rechazo. Rechazo, que, por otra parte,  ya sé que está ahí. Está desde hace tiempo, mucho antes de que yo me diera cuenta. En realidad el objetivo no sé si es la diversión o simplemente hacerme daño. No lo comprendo. Sólo sé que no me quiero enfrentar a ello. Me gustaría ser invisible, que nadie me pudiera ver, ni oír. Simplemente ver la vida desde fuera, sin tener que tomar decisiones y enfrentarme a ella. No soy capaz de hacerlo. Así es.

La sensación no es muy buena. Es algo así como el vacío. Nada me interesa, nada me parece lo suficientemente importante. Sólo me apetece dormir. Dormir y olvidarme. Irme de dónde estoy. Que tampoco se dónde estoy. No sé lo que hago. Es como vivir la vida de un extraño y estar totalmente perdida. Estar en una casa desconocida en la que no sabes donde están las cosas que necesitas. Y todo es abrir cajones, pero no se encuentra nunca lo que se busca. Pasotismo. Esa es la palabra. 

He estado en una situación en la que uno sabe exactamente lo que va a pasar, porque al final todas las palabras se las lleva el viento, y esa noche al parecer hubo un gran vendaval que se llevo todo. Y no entiendo nada, no entiendo lo que dice mi cabeza, no logro comprender como llego a meterme en estas situaciones, pero si todo está bien, quien me manda a mí complicar las cosas, si de una forma u otra acabo perdiendo seguro. En fin… ya aprenderé, algún día si eso…