Explícales a ellos lo de amigos.


Empezó a nevar, salió a la calle, miró al cielo, hacia muchísimo tiempo que no se sentía tan pequeña, tan frágil, tan reducida. Empezó a recordar como consiguieron calentar aquella noche fría, y sin poder evitarlo comenzó a llorar de rabia, de frustración, de miedo, la última lágrima se hundió en el suelo blanco y volvió a casa. Mañana será otro día, mañana será mejor. 

Siempre me han gustado sus ojos, esos ojos que me lo decían todo sobre él. Siempre me ha gustado como poco a poco se iba acercando ami, y en cada milímetro me suplicaba más y más amor. Siempre he deseado un "te quiero" sincero de sus labios, esos labios que eran capaces de hacerme perder la cabeza y por un momento no saber pensar en nada más que no fuera él. Siempre ansiaba que sus labios se deslizaran por mi cuello como si siempre fuera la primera vez, como si no nos conociéramos de nada a la vez que lo sabíamos todo el uno del otro.
Siempre echaré de menos esas manos que sin remedio tenían el poder de poner todo mi mundo patas arriba y que tan protegida me hacían sentir.
Y esque en realidad siempre he vivido con el tonto consuelo de que algún día él se girará, me mirará, se acercará y sin decir absolutamente una palabra volverá a ejercer su poder de amor sobre mi.

 Elena.

Confusa confusión

¿Qué hay más confuso que la confusión?
Yo creo que esas ganas de estar en la arena frente al mar y correr, arrancando al sol. 


Elena.
En este mundo de gente tan dinstinta, de comportamientos tan bipolares, ¿Qué es más fácil, tenerlo todo cuadriculado o por el contrario regirse por impulsos?
Reflexionando esta pregunta durante horas y horas e intentando darme una respuesta convincente y desesperada he llegado a la conclusión que realmente ni yo misma me puedo responder a esta pregunta, que ni yo misma tengo una opinión fija sobre este tema y cómo yo millones de personas que lo único que quieren es justificar su conducta inclinandose más por una u otra opción.
Siempre se ha dicho que lo mejor es hacer lo que surja en el momento dejando actuar libremente a la expontaniedad, dejar la mente en blanco y saber disfrutar del momento sin prejuicios, sin preocupaciones.
Pero en realidad si lo tienes todo pensado, si tienes todo bajo control, en realidad ¿qué puede salir mal? 


Elena.


Fracaso. ¿Qué es el fracaso? Según la RAE podemos definir fracaso como "Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento". Para mí el fracaso es no conseguir aquello que nos proponemos desde un primer momento, que trabajamos duro para conseguirlo y que, pese a todo eso no lo conseguimos. Todo ese trabajo cae en saco roto, no sirve para nada.
Para mi fracasar es lo peor que te puede pasar en el mundo, y por ello, no hay cosa que peor me siente que que me llamen fracasada.


¿La ambición es buena? Pues bien, yo creo que si, es más, yo creo que es imprescindible para hacerte un hueco en una sociedad en la que que se avanza pisando a los demás y que si no eres tú el que pisa, serás el que acabará pisoteado. Busca lo mejor que hay en ti y explótalo. Porque si tú no buscas tu triunfo, nadie lo va a hacer por ti. Ahora bien, no hay que confundir la ambición con la avaricia, con el egoísmo, que nos puede llevar por el mal camino de la envidia. Envidia a todas aquellas personas que sean mejor que nosotros, que tengan más y mejor que nosotros.
Entonces, para mí el quid está en buscar el punto medio, ser ambicioso pero no egoísta, buscar lo mejor para ti pero sin caer en el error de envidiar lo que quieres y no tienes en aquellos que si que lo tienen.


Creo que mi gran fallo es el no darme por vencida, el de aguantar el pie de un cañón que esta apunto de erupción. Intento huir, correr, alejarme de a lo que masoquistamente estoy atada, pero es imposible, no puedo, es como algo superior que te impide desatarte, te da insomnio, temblores y nerviosismo intensivo, pero da igual, porque cualquier cosa que te pueda pasar pierde importancia al verle. Es una bonita forma de autodestrucción.


Correr. Solo quería correr, escapar de todo, huir no se de que ni de quien, pero tenía que hacerlo, tenía que irme. Tengo que evadirme, dejar de pensar, dejar de temblar, dejar de buscarte, de esperarte. Tengo que cambiar, dar un giro en mi mente de ciento ochenta grados, por lo menos, tengo que dejar de intentar cambiar las cosas que ya llevan así demasiado tiempo. 

Ella va sola caminando por la vida, convencida de que es una pieza deformada por no encajar en ningún rompecabezas. Princesa de la noche, esclava de los días. Le basta con una mirada que encienda la chispa de su deseo para querer como si no hubiera mañana, 'diva' de muchos, pero 'musa' de ninguno. El desliz del infiel, la alternativa del despechado, un nombre en la lista del rompecorazones. Miles de noches, sentimientos inventados, ilusiones pasajeras, un puñado de historias, y ninguna al mismo tiempo, mataría por nadie, pero moriría por demasiados.



When I'm thinking abaut you, I always smile. It's something that I cant stop, as spontaneous as breathe.
Only I have to think that if I must fell that way or I would forget you and continue with my (quiet and boring) life.

'Cause you're the reason of my happiness.


 

Te quiero. Una forma fácil de aceptar los problemas, la negación.



Tenemos algo que nos hace siempre pensar en las cosas malas. Estamos constantemente contando nuestras desgracias. Una forma de autocompacedernos a nosotros mismos. Ese victimismo tan humano que nos impide disfrutar y dejar de ver con claridad cosas que realmente son importantes. Que bien, que todos tenemos problemas, pero ¿hasta qué punto son importantes esos problemas?
Debemos aprender a dejar de lado esas cosas malas, dejar de decirnos a nosotros mismos lo desgraciados que somos, ponernos de pie y comerse el mundo.


Subir el volumen, cantar como una loca, y olvidarte por un momento del mundo entero. Todo lo que existe eres tú, la música y esa letra con la que tanto te idenficas en esos momentos.

Luego empezaré a coser "te quieros" en un papel, y a barrer el querer con los pelos de un pincel.


Ese "alguien" que día a día está ahí pase lo que pase, que simplemente con un "hola, ¿qué tal estás?" sabes que sí que hay alguien que se acuerda de que existes, que hablando de tonterías hace que te olvides de tus problemillas, que si, que al fin y al cabo son idioteces que piensas que tienen alguna importancia. Esa persona que conforme más la conoces, mejor persona te das cuenta que es, que empiezas a conocer todas sus cosas buenas, también algunas malas, pero que claro, no tienen ningún tipo de importancia en comparación con las buenas.
Te das cuenta que es necesaria en tu vida, que empezó siendo una amistad sin importancia y se ha terminado convirtiendo en algo grande; entiendes que esa persona, su forma de ser y tu amistad con ella forman ya parte de tí, y que estarán contigo siempre, cambie lo que cambie.


Tú, eres ese alguién para mí, así que muchas gracias.



Subió el volumen de la música. Tenía el maquillaje corrido, y el tirante de la camiseta caído. Un vaso de vodka en la mano, y a cada trago lo comprendía menos todo. El vodka iba desapareciendo al igual que se desvanecían su felicidad y entusiasmo. Pensó que sería diferente pero... de nuevo se equivocó, y eso le dolía. Se sentía vacía, aquella noche estaba completamente sola... recordó los momentos en los que estaba sonriendo y su mirada se nublo por las lagrimas, al igual que sus sentimientos, que acabaron ahogados en ese mar de alcohol y lagrimas de mala calidad. Acabó bailando, perdida entre la gente, gritando y enfurecida, como si le fuese la vida en ello, intentando recordar cómo había llegado a ese punto en el que ni ella misma se reconocía, solo quería que todo fuera como siempre, porque esto, sin darse cuenta, la iba matando poco a poco. 


Lo que me atraía no era la belleza externa cuantificable e impersonal, sino algo más absoluto que se hallaba en el interior. De la misma manera que hay quien ama secretamente los diluvios, los terremotos y los apagones, yo prefería ese algo. A ese algo voy a llamarlo aquí “magnetismo”. Una fuerza que te atrae y te absorbe, te guste o no te guste, quieras o no.


Una más, una de tantas, el segundo plato, bueno, más bien el décimo o por ahí, nada especial, nada diferente, solo un posible número más en una lista infinita. Algunas veces las cosas no salen como querríamos y aunque desde un principio sabemos dónde no estamos metiendo, para mí es imposible no caer. Lo peor de todo es que yo sí que dejaría todo, todas las demás opciones, personas, platos, todo, absolutamente todo. Cuestión de prioridades.

Siempre estarás el primero en mi lista, siempre. 
 




Que a tí pequeño no te quiero solo para un rato, que te quiero para siempre. María.
Me considero una persona, fuerte y a la vez débil, nunca me han dolido los comentarios de las personas que juzgan sin conocer, tampoco de las que solo pretender joderte un ratillo sin ni siquiera saber de lo que hablan, no me gusta enterarme de cosas que no sabía que habia echo, jamás me tomo a mal los comentarios de las personas que me conocen o me quieren, de ellos aprendo, digo las cosas como las pienso, intento expresarme lo mejor que puedo, odio a la gente mentirosa y a la que va de amiga y te critica a las espaldas,  no soy de esas personas que se callan la boca o simplemente dicen lo que el otro quiere escuchar, por el simple echo de que no me gusta que ami me lo hagan, a veces estoy ciega, y cuando me doy la ostia me doy cuenta de todo, hago las cosas como las siento, le doy mil vueltas a todo, soy vergonzosa, llorica, solo las personas que me conocen saben como hacerme daño, un simple comentario me saca una sonrisa, puedo pasar horas sonriendo cuando estoy con la persona que me hace feliz, quiero a mis amigos, desprecio a la gente falsa y mentirosa, soy sincera, no se cruzar los ojos, aprendo de los errores, me encantaría poder volar y ver el mundo desde otro punto de vista, intento hacer felices a las personas que tengo a mi alrededor, tengo las cosas claras y soy de ideas fijas, tengo mil defectos, soy una cabezona, y me cuesta muchisimo cambiar mi idea de pensar, me gusta ser como soy y que me quieren sin tener que parecerme a nadie, oido ver a las personas importantes para mí llorar o derrumbarse, soy de esas que me pongo en el lugar de la otra persona para lograr entenderla y ayudarle, estoy enamorada de mi chico y no voy a soltarlo, tengo unas amigas grandísimas, soy muy feliz, y ójala mi vida no cambiase, así tal y como esta ahora, la veo perfecta. Intento no fallarles aunque no siempre lo consigo, pido perdón cuando debo hacerlo, he aprendido a valorar las cosas, trato de no llorar como no hace ningun bien, soy sensible, me he dado varias ostias, pero me han ayudado a levantarme y al final es lo que cuenta, saber cuales son las personas a las que de verdad les importas y hacerles saber que para lo que necesiten aqui estas, se que no tengo 30 amigos, pero tampoco los necesito, con los que tengo me sirve, no necesito mas, esas personas que saben que son muy importantes para mí, deciros que gracias por todo, y que os quiero.  María.

Utopía




Cuando quieres a alguien, quieres sentirte querido, si te esfuerzas por algo quieres que te lo reconozcan, cuando ayudamos, queremos que algún día hagan lo mismo con nosotros, por mucho que intentemos ser o mejor, parecer desinteresados esta en nuestra naturaleza, buscar las consecuencias, lo beneficios de cada acto de cada movimiento, todo el mundo busca su propio interés como salir beneficiado, si no ahora, a la larga, quizás soy yo, quizás es la impresión que a mí me da, ojala, ojala no esté en lo cierto y este no sea un mundo movido por los interés por la deshumanización, por el dinero, ojala  todos dejásemos  de centrarnos en nuestro ombligo, dejásemos de esperar algo a cambio por cada movimiento.  El mundo seria de verdad un buen lugar para vivir, por el momento esto solo es una utopía, fruto de una mente inocente y soñadora.
esther