Y en ese momento llegó él.


Para iluminar mi mundo, mi vida. Para que sobren las palabras. Para que me quiera sin querer y me odie sin odiar, para que me diga lo que está mal y lo que está bien. Para que me coma a besos,cuando me vea guapa y cuando no; para que me abrace cuando lo necesite o cuando no; para que me haga el desayuno y me acueste cuando esté dormida en sus brazos. Para que me despierte susurrándome un "Buenos días" al oído y me duerma con un beso en la boca...para todo eso y mucho más, lo necesito.


MeeR.

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