Grandes caprichos.

Cada día la vida se vuelve más caprichosa, poco a poco la vida nos quita la vista, la juventud, la soltura con la que antes andábamos, nos quita el dinero, nos quita el amor y hasta nuestros familiares queridos también van desapareciendo en este torbellino de dolor. Ahora nos encontramos en el ojo del huracán donde la paz esconde la más bella de las esperanzas. Pero poco a poco, a medida que pasan los años, poco a poco nos vamos yendo más hacia las orillas. La vida es muy caprichosa y a veces las alegrías no recompensa toda esa tristeza. Pero siempre podemos recordar, esos momentos en que estábamos en ese pequeño paraíso .A veces es tan tan egoísta esta vida que ni siquiera la memoria te deja. Hay veces en las que el olvido no duele, porque ni siquiera lo recuerdas . Y en esos casos todo se esfuma de una manera abismal y entonces te das cuenta, de que la vida te a quitado todo, absolutamente todo lo que tenías, es una montaña de ceniza que quisieras que se convirtiera en flores.
Elena.

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