Que ya no tengo ni errores de los que aprender, ni personas que esquivar, ni luchas cabeza-corazón, ni nada de nada, que últimamente se puede decir que estoy más vacía que nunca. Pero qué más da, si es que al final llega un punto en el que no te importas ni a ti mismo, y es ahí cuando tocas fondo, ya no puedes caer más, y te sigue dando igual. Que hace mucho que no tengo ni una simple esperanza, ni una triste ilusión ni nada que merezca la pena contar. Que a día de hoy podría decir que tú eres el único que me inspira y eso la verdad es que a parte de indignante y frustrante es bastante triste. 

0 comentarios:

Publicar un comentario