.

La vida no te esperará cuando las cosas se tuerzan, seguirá como siempre, con un ritmo marcado, sin pausas. Al resto no le importarás, ni tú, ni tu estado de ánimo o problemas, y no esperes ni siquiera un poco de comprensión, o, aunque sea, algo de compasión. 
Los demás esperan mucho de ti, pero no se paran a pensar que estés roto o que no puedas seguir, eso no es de importancia.

Tendrás que aprender a vivir solo, a comprenderte y compadecerte a ti mismo. Tendrás que aprender a seguir adelante, sin un respiro, con todo el peso encima. Tendrás que aprender a disimular y a vivir con ello. Tendrás que seguir la vida. Porque recuerda, a nadie le importas lo más mínimo e incluso yo a veces me pregunto si yo me importo a mi misma.


Patricia.

0 comentarios:

Publicar un comentario