Cuando conoces a ese alguien que te hace sentir especial, que con solo una palabra o incluso sin pronunciar ninguna te saca una sonrisa, cuando lo tienes a él, tienes a tus amigos, a tus amigas y a tu familia ahí, cuando ves todo perfecto y deseas que nada cambie, cuando piensas que ojalá pudiera pararse el tiempo, dejar de correr a toda velocidad y poder disfrutar los momentos al máximo. Y miras el pasado y te sale una gran sonrisa porque sabes que todo lo has echo así por algo, porque aunque ahora no te guste en su momento lo quisiste así y sonríes porque supones que estuvo bien echo. Y ahora miras el futuro y no sabes como sera, pero si  como quieres que sea, pues bien yo lo quiero así rodeada de estar personas que están en el presente en mi vida, esas que me quieren, que me valoran tal y como soy y que me ayudan en el momento que las necesito. Cada momento es único, irrepetible, y puede ser el mejor o el peor, pero jamás volverá a repetirse. Disfruta del momento, el tiempo es oro.


María :)
Días de verano, mejor noches de verano y es que me encanta llegar a casa después de un día caluroso en la calle, ponerme el pijama y salir a la puerta, y notar esa temperatura tan agradable nada agobiante, sentir como la noche calmada me incita a incorporarme  a ella a introducirme y sumergirme en mis pensamientos a volverme totalmente egoístas, rodeada por un mundo que en ese momento parece perfecto, arropada por un cielo estrellado que me invita  a contar las estrellas, a admirar lo diminuta que soy frente a ese gran mundo que evoluciona con migo que me hace evolucionar, que ya estaba presente antes de mi existencia y que lo seguirá estando cuando me marche, cuando nos marchemos todos, y es que es gracias a esos momentos, gracias a esos instantes que me doy cuenta de lo poco importantes son mis preocupaciones, de que nadie es imprescindible, de hecho de que hay personas de las que valdría mas prescindir, y es que quizás esto sea algo que todo el mundo sabe y que muchos ya han dicho, que la vida está en los pequeños detalles, que lo importante lo que siempre vamos a recordar serán esos pequeños momentos, pero precisamente por eso por que cada uno vive sus pequeños momentos y para todos son importantes o imprescindibles, creo que merecen una especial atención.

Esther

Un día un buen amigo mío me dijo que él no se arrepentía de nada de lo que había hecho nunca. Que no lo hacía porque todo lo que ahora se daba cuenta que había hecho mal, en ese momento creía que hacía lo correcto. Y si no lo correcto, si lo que él quería en ese momento.
Y es así, no existe el arrepentimiento, existe el aprendizaje. El aprendizaje de todos los errores que hemos cometido y que, gracias a ellos sabemos qué es lo que no debemos volver a hacer. Está claro que nadie es capaz de hacer siempre lo correcto, lo que está bien.


Es necesario aprender de todo lo que hacemos mal, pero no estar arrepintiendo de haberlo hecho porque, posiblemente, si no lo hubiéramos hecho en ese momento no seríamos felices. Aunque esta claro que los errores cuando los ves desde el pasado tienes claro que si se te volvieran a presentar los sabrías sortear.
Por ello equivocarse es necesario, pero arrepentirse es totalmente innecesario e incluso insano.
- Pero no te puedes ir, no me puedes dejar así
+ Sí que puedo, de hecho puedo y quiero
- ¡No! No por muchas razones
+ Dime tan solo una razón por la que me debería quedar aquí
- Por que TE QUIERO, te quiero como a nadie



Elena.
Amores que matan... 

Hay amores tan destructivos que hacen que dejes todo a un lado para ir detrás de ellos y cuando te das cuenta ya es muy tarde. Ese amor es como una droga cuanto más la tomas más la quieres y mas daño te haces, pero aún así sigues porque piensas que todavía todo se puede arreglar, que todo lo puedes superar. Entonces, ¿cuándo llega el momento en  el que definitivamente dices basta?
Elena.

Desesperación.


Comencé a correr como si corriendo sin parar se fuese a gastar el dolor que llevaba por dentro, como sin con cada paso dejara atrás un poco de ese peso que no me dejaba respirar.
No sabía adonde ir, solo sabia que no podía detenerme, pues en el momento que lo hiciera recuperaría la conciencia de mi dolor.
Quisiera encontrar algo que me haga perder la conciencia, que me aisle de la realidad. 
Elena.
Soy una chica afortunada, tengo grandes amigos, amigos que no solo te quieren cuando las cosas van bien, sino esas personas que te ayudan cuando algo va mal, cuando te ven hundida y hacen todo lo que pueden y más para verte sonreír, esas personas que harían todo lo que pudieran porque tu fueras feliz, en general BUENOS AMIGOS, tu formas parte de esos grandes amigos de los que hablo, a los que tantas cosas les tengo que agradecer, que se que no me dejarías de lado por muchas cagadas que hiciera y que siempre me querrías por mucho que cambiara, por todo eso y por mucho más GRACIAS :)

Me he perdido en un mar de recuerdos y no quiero salir sin ti.


Arrepentimiento. Ese sentimiento que en algún momento todos hemos tenido. Esa rabia por haber decidido mal. Esa impotencia por no poder cambiar las cosas. Notar que ya es tarde, que lo que digas ahora ya no importa. Sentir cómo os alejáis, poco a poco, lentamente, como más duele. Cargar con tu decisión sobre la espalda, bueno, con ella y con sus consecuencias. Quitarte el peso de encima con lágrimas que no van a curar nada. Odiarte por hacer caso a la razón y no al corazón. Notar cómo mueren planes que ni si quiera habían nacido. Besos marchitos en tus labios esperan que vuelva, pero no lo hará, ha pasado mucho tiempo ya. Un viaje en el tiempo, solo uno, y poder callar tú razón y la suya con un beso, y cambiar toda vuestra historia…
Todo lo que un beso podría haber cambiado, es todo lo que ahora echas de menos.

¿Sabes? Cuanto más cerca te tengo más te echo de menos, ya nada es como antes… ¿dónde se fueron las palabras? ¿Dónde se quedaron los momentos y las ilusiones?¿cuándo desaparecí de tu vida?... Me he dado cuenta de que te he perdido definitivamente, de que ya no hay nada, de que a pesar de todo, ahora ya no existo, y la verdad es que no me extraña. 

En el fondo, aunque no quería creérmelo, lo supe desde el principio.


Hay momentos en los que el mundo se cae encima y todo parece demasiado malo, todo parece fallar, todo parece desmoronarse delante de mis propias narices, sin que pueda hacer nada. Hace tiempo que ya no siento esa felicidad que parece que no quepa dentro, hace tiempo que más bien sonrío sin ganas e intento ser fuerte, pero por dentro no hay nada que vaya bien. Supongo que ya vendrán tiempos mejores…

Buscando algo que realmente valga la pena.



Tengo miedo. Miedo, porque se lo que va a pasar, miedo porque estoy harta de que siempre sea lo mismo, de que siempre me toque perder, miedo de verte a su lado y paralizarme, no digo empanarme momentáneamente ni nada de eso, no, digo paralizarme, volver a quedarme en punto muerto, volver a hundirme. Tengo miedo de que esto dure mucho y sea otra vez como si no nos conociéramos, como si fuésemos dos extraños, como si nunca hubiera habido nada. Miedo a no volver a escuchar un te quiero, por muy falso que sea. 
Realmente hoy no tengo nada que contar aquí. Últimamente no sé que escribir. Al principio, cuando creamos el blog, las cinco estábamos muy emocionadas, teníamos muchas cosas que contarle al mundo, cosas que seguramente no leería nadie, cosas que sólo íbamos a leer nosotras cinco. Una forma de comprendernos las unas a las otras. Leyendo los pensamientos, las reflexiones, las ideas de las otras e intentando comprender cómo se sentiría Eva, María, Esther o Elena al escribir eso, qué era lo que pensaban en cada momento.
El blog era una vía de escape, un pequeño diario virtual que todas podíamos leer.
Han pasado nueve meses. Las cosas han cambiado para alguna de nosotras, para otras no, pero en general, nosotras si que hemos cambiado.
No tengo nada interesante que decir pero sí que me apetece escribir la entrada. Tener la posibilidad de saber que cuatro personas me van a leer y comprender, que me quieren y que, por un igual, las quiero yo a ellas. A todas. A las cinco. Aunque en definitiva somos todas una. Una parte de una gran amistad en la que una pone lo que tiene de sí misma.
Patricia.
Con infinitas razones para sonreír.
Con infinitos recuerdos para guardar.
Con infinitos momentos para apreciar.
Con infinitas personas para llevarse bien y para llevarse mal.
Con infinitos lugares para descubrir.
Con infinitos errores de los cuales aprender.
Con infinitas caídas e infinitos esfuerzos para levantarnos.
Con infinitos sufrimientos y felicidades.
Con infinitos momentos de buena suerte.
Con infinitas personas para conocer y querer.



Pero solo un amor verdadero, un amor de tu vida y un por siempre juntos.


Elena.
Somos como dos desconocidos que se conocen muy bien.
Elena.
Pero se que en este mundo tan feo lleno de mentiras, todavía quedan esas personas que nos secan lágrimas cuando estamos mal, que nos ayudan a elegir el camino cuando estamos perdidos y sin brújula en un desierto de problemas, que en vez de hacernos un regalo para nuestro cumpleaños solamente nos abrazan y nos hacen sentir algo inexplicable.
La felicidad, según los filósofos y el mundo entero es un sentimiento; pero para mi son esas cuatro personas, porque se que nunca me dejaran de querer por mucho que cambie y si la distancia se le ocurre meterse por en medio siempre las recordare con una enorme sonrisa. CINCO (L).
Elena.

Y a ese mundo genial de las cosas que dices 
no le faltan amor ni verdad ni matices.
MeeR