Piensa en todo lo que has vivido con él, en cada segundo a su lado, en cada sonrisa, en cada palabra, en cada enfado tonto y también en los no tan tontos. Recuerda cada instante en el que él estuvo ahí, siendo el mismo, intentando que todo saliera bien, que todo fuera fácil. Si, mientras sea con el, lo viviría mil veces, pero esta vez bien, esta vez de verdad. 


0 comentarios:

Publicar un comentario